Detrás del Pajarillo azul yonki

¡Buenas, peñuski!

La entrada anterior sobre los senos femeninos ha conseguido un número de visitas, comentarios (vía Twitter) y apreciaciones varias, que de verdad no me esperaba. Y lo más curioso es que muchas de esas muestras de "aprecio", han venido de partes de mujeres que me comentaron que se habían reído mucho con mi entrada.
¡Y yo que me alegro!

Si os soy sincero, no tenía muy claro sobre qué iba a escribir. Pero no venía nada sólido a la cabeza. Y como lo único que parece apalancado en la base de mis pensamientos son los senos, decidí quitar la virginidad tetífica del blog. Y bueno, fui improvisando y salió lo que salió.

A raíz del spam diario que hago sobre mi profundo amor hacia los pechos, condimentado con la entrada anterior, recibí un comentario vía DM de una fémina a la que aprecio una barbaridad, preguntándome si de verdad yo era así. Si realmente estoy tan obsesionado con ellos como hago creer. En vez de responderla en el instante, le insté a que esperara al lunes (hoy) para recibir una respuesta satisfactoria.

Bien, partiendo de ahí, quiero explicar brevemente todo esto:

Una gran parte de los twitteros, no mostramos el 100% de lo que realmente somos. Ocultamos ciertas partes de nuestra personalidad y de nuestros pensamientos. Yo no soy menos. Tal y como escribí hace poco tiempo, me considero una persona romántica. Pero en nuestra querida red social del pajarillo azul yonki, veréis que no suelo soltar mucho esta sección de mi carácter.
¿Por qué? No sé, la verdad. Cuando me hice Twitter, el propósito inicial era escribir sobre cualquier cosa que se me pasara por la cabeza. Con el tiempo me dejó de apetecer. Me sentía débil escribiendo sobre mis sentimientos, mis paranoias y locuras varias, ante un supuesto gran grupo de personas que no conocía prácticamente de nada.

Así que me fui por la carretera del humor. Y el humor, al menos el que me gusta hacer, implica de vez en cuando salidismo. Más que menos, dependiendo de lo cerca que esté el turno de noche.

Y es que sí, me encanta el sexo y todo lo que lo rodea. También soy un fan incondicional de los pechos femeninos cuando estoy en la 1.0, pero soy una persona mínimamente sana y no estoy tan jodidamente obsesionado cómo intento mostraros día tras día en Twitter.
Pero que esto no sirva de excusa para que no me mostréis los senos siempre que os apetezca.

Besis en el pussy. Buenro.

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2 comentarios:

Naar dijo...

Por fin consigo que me aparezca tu entrada y me deje comentar, jolines con Blogger y su puñetera madre. Bueno, que todos mostramos y a la vez ocultamos parte de nosotros. Es la magia de los blogs, de twiter y de la vida misma. El caso es hacer lo que a uno le apetece y le hace sentir bien... aunque sean pechos ;)
Un beso!!!

Viviendo utopías dijo...

¿Cómo? ¿Qué no estás tan obsesionado con los pechos? ¬¬
Es en la vida 1.0 y no nos mostramos del todo como somos, como para hacerlo por una red social. Si yo te confesara que en realidad soy un unicornio morado quizás tendría que convertirte en uno :)
Creo que todos más o menos vamos evolucionando en twitter hasta posicionarnos en un entorno donde nos sentimos cómodos.
Yo hay facetas que sólo revelo a “los elegidos”.
A mí si algo me ha gustado de este pajarillo azul yonki son las personas que he tenido la oportunidad de conocer, gente que está pasando de “seguidor” a amig@.

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